jueves, 24 de marzo de 2011

no importa lo que uno quiera a su loro


Como no pensaba querer mucho más a mi loro, se me ocurrió soltarlo para que fuese en busca de algo mejor, pero lo único que encontró fue el perro del vecino. Uno puede querer mucho a su loro pero luego va un perro y se lo come. Por otro lado, uno puede no querer nada a su loro, pero luego va un perro y se lo come. Así que da igual cuánto quiera uno a su loro, porque eso no va a servirle de gran ayuda si anda un perro cerca." Ray Lorriga

1 comentario:

  1. me gustaa mucho! le das unos toques geniales! pero me tienes que decir porque t has hecho uno nuevo

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